Sí, Oliver se olvidó su cartera en la isla de Magnetic island. Nos dimos cuenta en Cairns y naturalmente nos entró el pánico. Hicimos un par de llamadas a sitios donde habíamos dormido y al final dimos con Paul del Bungalov Bay en Magnetic Island que encontró la cartera y salvó el resto de nuestro viaje.
Así que tuvimos que bajar un día antes para poder vernos con Paul que nos llevó a la brewery de Townsville para tomarnos una cerveza con él y una amiga suya. Gente maravillosa que sólo se sentía agradecida por haber podido ayudar, sin querer nada a cambio. Beatiful people!
Teníamos un día de más así que buscando en la guía vimos que había un par de pueblos mineros más hacia el interior, en el seco y polvoriento outback de Queensland, Ravenswood y Charters Towers, que nos parecieron interesantes.
Charters Towers fue la autoridad principal durante la fiebre del oro de finales del siglo XIX siendo entonces la segunda ciudad más grande y más próspera de Queensland. Con casi cien minas, unos noventa pubs, una bolsa de valores y 80.000 habitantes, se conocía simplemente como "el Mundo".
De todas formas decidimos pasar la noche en Ravenswood y visitar al día siguiente Charters Towers.
En Ravenswood, donde aún se extrae oro y otros minerales, podemos decir que prácticamente no queda nada, sólo un par de pub-hoteles y 4 recuerdos de lo que en su día fueron sus numerosas minas.
La experiencia de dormir en un antiguo hotel como del viejo oeste, Imperial Hotel, hablar con los mineros que vienen a tomarse una cerveza después de un dura jornada laboral y charlar también con los locals de la zona (algunos incluso famosos, ya os contaré), fue único, un poco freaky, pero nos encantó. La zona también está infestada de wallabies, vivos o también muertos en las cunetas de la carretera, perfecto festín para los muchos cuervos y buitres de la zona (not very pleasant to watch).
Ara sí: Queensland... tick! Next stop: Melbourne!
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