17 d’agost 2014

Campervan road-trip - Day 2: Great Ocean Road (noche en Portland)

Pasada la primera noche (refresca bastante, just fyi) continuamos ruta adentrándonos en la zona húmeda de Otway y punta más meridional de Australia. A esta zona de la costa se la llama popularmente la "costa de los naufragios" por el número de barcos que no han sobrevivido a sus feroces olas.

Unos km más adelante paramos en Johanna Beach, otra playa de surferos pro, alternativa a Bells Beach cuando ésta no tiene suficientes olas.

A partir de aquí el escenario cambia completamente y aparecen llanos prados verdes con pasto abundante y granjas de lo más típicas, paisaje que otra vez termina de forma radical y empieza la zona más impactante de la Great Ocean Road: sus acantilados con los famosos 12 Apóstoles o farallones (restante de los cabos existentes fruto de la erosión del mar).

Antes de llegar a los Apóstoles, hicimos la parada obligatoria en las escaleras de Gibson, para poder bajar a la playa y poder fotografiar uno de los farallones desde abajo, precioso. A la llegada a los 12 Apóstoles, basta con seguir el camino marcado desde donde se pueden hacer espectaculares panorámicas, directas a Facebook :)

Hay un par más de paradas donde se pueden visualizar formas que ha dejado el mar en otros trozos de tierra, pero a excepción del London Bridge, nada puede hacerle sombra a los 12 Apóstoles anteriores.

Aprendida la lección, esta vez paramos en el punto de información de Portland donde nos indicaron donde podíamos dormir sin pagar (yuju!!). El sitio estaba en medio de un bosque, víctima de un incendio el año anterior, donde sólo habían un par o tres más de coches. Oliver no pudo evitar sino saludar a todos, eran todos australianos de la zona. A ninguno le faltaba la hoguera delante de su tienda o coche y nos animaron a probar: "it will keep you warm", nos dijeron (fa molt fred a la nit). Con la ayuda de uno de ellos hicimos nuestra propia hoguera con la que nos calentamos y cocinamos la cena, se llamaba Damian que prácticamente ponía sus manos en el fuego, "I'm used to it", decía el tío...

Y felices, con la barriga llena y orgullosos, nos fuimos a dormir :)