21 d’abril 2014

Ruta en coche por la Rioja

Somos conocidos fans de los llamados "Road trips" y para esta Semana Santa hemos escogido la Rioja como destino. Como siempre, sólo reservamos la primera noche, nos medio-informamos de lo que hay que ver por la zona y vamos improvisando por el camino.

Primer día: Barcelona-Zaragoza

  • Salimos miércoles sobre las 17h y para no llegar muy tarde y, porque no decirlo, porque a las 21h hay final de copa (Barça-Madrid), hacemos la primera parada en Zaragoza. 
  • Nos hospedamos en el Hotel Maza en la céntrica plaza España, relación calidad-precio correcta.
  • Cenamos y vemos el partido en el TikisMikis, bar aparentemente senzillo pero gracias a su comida deliciosa y la amabilidad del propietario (y toda su familia que andaba por allí), salimos encantados del lugar, no tanto del partido...
  • En Zaragoza coincidimos con una procesión cerca del bar y luego también en la Pilarica donde varias procesiones se encuentran delante de la majestuosa catedral. 
  Segundo día: Zaragoza - Rioja Alabesa

  • Laguardia: precioso pueblo amurallado con innumerables bodegas, bares y restaurantes. Es conocido su reloj que a las horas punta, creemos, salen unos cucos a cantar la hora. Digo creemos porque preferimos comer en el Portico, en la plaza delante de la Torre Abacial donde antes hemos subido por 1€ para observar las vistas.
  • De camino a El Ciego, nos paramos en hotel Viura en Villanueva que nos recomiendan para un café o copa en su terraza. El hotel es curioso aunque creemos que de noche puede tener más encanto, especialmente su chill-out en su terraza de arriba. 
  • Bodegas del Marques de Riscal: por 10€ incluye visita de 90 minutos a sus instalaciones y cata de vinos al final. El hotel, genial creación de Frank Ghery (ver foto), se integra fantásticamente en el entorno. Sus colores, formas, brillos son parada obligada. Antes del tour, hacemos un café en la terraza del mismo hotel. 
  • Haro: reservamos en el Hotel Arrope, muy lindo y céntrico, aunque un pelín caro. Fieles a nuestra suerte, podemos ver la procesión desde el mismo balcón del hotel. Haro no nos impresiona, pero como siempre comemos bien, sobretodo en el Jarrero
Tercer día: de monasterios y Ezcaray
  • Suso (el de arriba) y Yuso (el de abajo): visitamos el monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla, patrimonio de la humanidad. Para Suso (más antiguo y más pequeño) hay que reservar y no quedan entradas, subiremos caminando (1km, 20 minutos). Preciosos ambos y muy recomendable su visita. 
  • Santo Domingo de la Calzada es otra ciudad amurallada por donde pasa el Camino de Santiago. Paramos a comer en el Mesón los Arcos, menú buenísimo de 12€.
  • Ezcaray: 
    • Dormimos en el mismísimo Hotel Echaurren, cuyo restaurante consiguió la primera estrella Michelín (ahora ya tiene 2) para La Rioja. El hotel nos sorprendre por su calidad y precio. De nuevo, podemos ver la procesión desde sus preciosos balcones de madera.
    • Paseamos por todo Ezcaray, que ya conocíamos, sus plazas y terrazas repletas de gente invitan a tomarse unos vinos y unos pinchos. El paseo/parque al lado del río parece perfecto para un pic-nic en días de sol.
    • Cenamos fenomenal en el Refugio 
Cuarto y quinto día: Ezcaray - Logroño
  • Antes de ir hacia Logroño, unos amigos nos llevan de pic-nic por la zona (hacía arriba, no sé bien dónde). La Rioja, de sólo 300.000 habitantes, tiene extensas zonas y montañas y puedes facilmente hacer el vermut en un prado sin nadie a tu alrededor. 
  • Comemos de lujo en el Caserío de Casa Masip, su pollo y costillas de cordero son exquisitas. Casa Masip es una apuesta segura (tanto en Ezcaray como el caserío en Zorraquín). 
  • Logroño:
    • Acabamos hospedados en el Carlton Rioja
    • Salimos de pinchos con unos amigos de Logroño. Nos llevan a la Calle San Agustín, paralela de la famosa Laurel, repleta igual de bares pero menos poblada. Picamos en un par de sitios: Los Rotos y foie fresco riquísimo en otro. Copas en la terraza de la Anjana.
    • No podemos irnos de Logroño sin pasar por la Laurel: desayunamos en la Taberna del Tio Blas, obligado pincho de champiñes en el Bar Angel, huevo frito en el Canalla y pincho moruno en el Tio Agus. El estómago ya nos da para más...
Volvemos muy contentos de este viaje. La Rioja nos deja muy buen sabor de boca, nunca mejor dicho. Sus paisajes bien distintos, su deliciosa comida, el exquisito vino y sobretodo sus gentes hacen de esta pequeña región un pequeño tesoro muy al alcance de todos.