Hello!
Bueno veo que Oliver ya se ha dejado ver por la página y ha escrito una buena parrafada, para que no digais que no hay para leer. Y, para colmo, ahora me toca a mí.
Pues sí, la noche del sábado, por fin, fuimos a pegarnos unos bailoteos a un club que se llamaba Caprice. El lugar era el típico local de 2 plantas con sala de tecno y sala de "pachanga" donde ponían música internacional y donde estuvimos toda la noche. El DJ de unos 50 años era griego y ponía música de todo tipo: americana, griega, árabe, española, etc...
Os tengo que confesar que Oliver tuvo un arrebato español cuando sonó un pupurrí de música española. Nunca lo había visto así, supongo que como aquí no nos conoce nadie nos da igual. Pero hubo palmas y flamenqueo, yo no podía parar de reir, era para verlo. Pina, no sé si con una sardana se hubiera emocionado tanto...
Bueno, la verdad es que estuvo muy divertido y ya teníamos ganas que hasta ahora no habíamos salido más que de copas. También hay que decir que, como mandan los cánones, a las 2 cierran el local, así que paraguas, taxi y para casa cuando la noche está en su punto más álgido. Pero bueno, no nos podemos quejar y lo bueno es que al día siguiente estás fresco como una rosa.
En fin, eso es todo.
Molts petonets,
Jana
3 comentaris:
Esos arrebatos!!!!! Cuidadin!!! jejejeje, eso pasa en las mejores familias, el otro dia tengo que confesar que me abracé con unos madrileños jajajajaja asi que es cosa de familia y los kilómetros cambian a las personas o eso dicen!!!!!!
Visca el Barça
Ya me veo a Oliver bailando el Sarandonga emocionao. Eso y la manicura me han dejado helada...
Petonets als dos!
Sí, si, Marta, tendrías que haber visto a las vietnamitas que te hacen la manicura como se reían de ver a un 1'80 barbudo haciéndose la manicura... Se partían...
Publica un comentari a l'entrada